domingo, 28 de marzo de 2021

Los problemas forman parte de nuestra vida Pero no dejes que ellos te transformen en una Persona amargada. Las crisis siempre Sucederán y a veces no tendrás opción.


 

Los problemas forman parte de nuestra vida

Pero no dejes que ellos te transformen en una

Persona amargada. Las crisis siempre

Sucederán y a veces no tendrás opción.

POR QUÉ INGERIR POCA AGUA ES CAUSA DE TANTAS ENFERMEDADES


 Muy pocas personas ingieren hoy día la cantidad de agua que el 

organismo necesita para su correcto funcionamiento. Se trata 
de un elemento vital que no puede sustituirse con zumos, 
refrescos, colas, sodas, horchata, cerveza, vino, café, té o 
cualquier otra bebida. El agua no tiene sustitutivos válidos. 
Y el cuerpo necesita un mínimo de dos litros para realizar 
todas sus funciones corporales. No ingerirlos puede ser, de 
hecho, la causa de numerosas dolencias. El dato lo adelantamos 
ya en un reportaje anterior; en esta ocasión profundizamos en 
el asunto y explicamos por qué la falta de agua es causa de 
tantas enfermedades.

Aunque el doctor F. Batmanghelidj es iraní -nació en Teherán 
en 1931- estudiaría el bachillerato en Edimburgo (Escocia) 
formándose posteriormente como médico en la Escuela de 
Medicina del Hospital St. Mary de Londres donde al acabar la 
carrera ejercería inicialmente su profesión. Años después 
regresaría a su país donde, con el tiempo, pasaría a hacerse 
cargo del centro médico de caridad más grande de Teherán, 
lugar donde le pillaría la Revolución de 1979. Aquellos 
confusos momentos de euforia y feroz antioccidentalismo 
llevarían al nuevo Gobierno revolucionario a ordenar numerosas 
persecuciones de las que no escaparía Batmanghelidj al que se 
acusaría falsamente de numerosos delitos, excusa que sirvió 
para que se le confiscaran todos sus bienes y se le 
encarcelara en Evin preparándose su ejecución. Una sentencia 
que se vería aplazada "sine die" al entender pronto los 
"guardianes de la revolución" que les era más útil como médico 
de la prisión.


Pues bien, sería la falta de medios con los que tendría que 
afrontar su trabajo en la penitenciaría lo que le llevaría a 
descubrir algo muy importante -más bien trascendente- que no 
le habían enseñado cuando estudió Medicina. Él mismo cuenta 
que un día tuvo que atender a un preso que sufría enormemente 
a causa de una úlcera péptica y cómo, al carecer de 
medicamentos, pudo ofrecerle sólo consuelo y agua. Fue 
entonces cuando comprobaría, con asombro, que la simple 
ingesta de dos vasos grandes de agua hacía desaparecer en sólo 
8 minutos el fuerte e intenso dolor abdominal que aquel hombre 
padecía. Una mejoría que se mantuvo posteriormente bebiendo 
sólo agua.


Batmanghelidj dedicaría los 25 meses siguientes a preguntarse 
cómo había sido posible aquello y a averiguar hasta qué punto 
el agua era importante en el estrés -un problema habitual en 
la prisión- así como en otras muchas patologías. Sin embargo, 
sería entonces llevado a juicio donde tuvo que responder de 
¡32 cargos! -un número tan disparatado de delitos que ni 
precisa argumentar su falsedad- siendo condenado a muerte. 
Sólo que este médico brillante utilizó entonces un argumento 
que incluso a aquellos revolucionarios fanáticos les pareció 
lo suficientemente convincente como para conmutarle la pena: 
su tratamiento de las úlceras pépticas con agua. Y le 
perdonaron la vida para que pudiese seguir investigando.


Es más, aquel texto sería publicado en 1982 en el Diario del 
Consejo Médico iraní y Batmanghelidj sería liberado lo que le 
permitió huir del país pocos meses después. Al año siguiente 
-exactamente en junio de 1983- ese mismo artículo vería otra 
vez la luz, esta vez en la Revista de Gastroenterología 
Clínica; y resultó tan sorprendente su contenido en Occidente 
que merecería incluso un comentario en la sección de Ciencias 
del New York Times.


Batmanghelidj estaba tan persuadido de la importancia de su 
descubrimiento, de lo que puede prevenir y curar la simple 
ingesta de agua, que ese mismo año de 1983 crearía su 
Fundación de lo Simple en Medicina como vehículo para cambiar 
nada menos que ¡la actual estructura sanitaria! Y sólo cinco 
años después -en 1987- presentaría los resultados de sus 
nuevas investigaciones ante un selecto grupo de investigadores 
del cáncer en Grecia con el sugerente título de El dolor, una 
necesidad para el cambio de paradigma.

INTENTANDO CAMBIAR EL PARADIGMA MÉDICO


A partir de entonces este notable médico iraní dedicaría los 
siguientes años a investigar el papel que juega el agua -y, 
sobre todo, su carencia- en los distintos trastornos del 
metabolismo del cuerpo. Y a explicar a sus colegas sus 
descubrimientos para que supiesen que el origen de muchas 
enfermedades no es otro que una deshidratación crónica del 
cuerpo, es decir, una insuficiente ingesta del agua que el 
organismo requiere diariamente. Encontrándose -como tantos 
otros colegas que en su momento rompieron también los esquemas de lo establecido- con el escepticismo, la incomprensión e, 
incluso, el desprecio. Actitudes que caracterizan a los 
ignorantes... y a quienes, sabiendo que lo se dice es cierto, 
procuran que la información no se difunda para que no merme 
los multimillonarios ingresos de todos esos fármacos 
paliativos que, aunque no curan nada, abarrotan las 
estanterías de las farmacias de todo el mundo.


Él mismo lo narra en el prefacio de su libro Su cuerpo reclama 
agua a gritos en el que denuncia además que la estructura 
sanitaria actual sólo busca vender productos que los médicos 
saben que no curan nada y que recetan sólo porque se les ha 
hecho creer que no se puede hacer otra cosa y no hay solución 
para muchas de las enfermedades que tratan, la mayoría 
catalogadas por la Medicina de "etiología -o causa- 
desconocida". A fin de cuentas, los grandes laboratorios 
farmacéuticos sólo investigan lo que puede producir 
beneficios... pero sin resolver la enfermedad. Porque toda 
enfermedad para la que se encuentra cura es una enfermedad que deja de producir beneficios a la industria farmacéutica. Y 
ésta lo que busca no es sanar a la gente sino ganar dinero con 
las enfermedades vendiendo paliativos.


Que una verdad tan simple no la entienda aún la gente -o no la 
crea- demuestra la fuerza de la propaganda y la publicidad. Lo 
que es posible por el silencio cómplice de los grandes medios 
de comunicación.


No es el caso de Batmanghelidj , desde luego, que también 
denuncia lo que en esta revista hemos dicho tantas veces: las 
facultades y escuelas de Medicina y los sistemas sanitarios de 
los principales países del mundo están manejados -unas veces 
abiertamente, sin disimulo, y otras de forma más discreta, 
desde la trastienda- por quienes controlan la industria 
farmacéutica (que son los mismos que controlan la industria 
petroquímica y la armamentística). ¿Se empezará pronto a 
indagar sobre el alquiler de conciencias individuales e, 
incluso, la financiación de algunos partidos políticos en todo 
el mundo?


Batmanghelidj denuncia además la actitud -y la ignorancia 
médica- de la mayor parte de sus compañeros de profesión que 
terminan optando -dice- por "incorporarse al negocio". Y, 
sobre todo, la de los responsables de las principales 
instituciones sanitarias internacionales, especialmente las 
norteamericanas. De hecho, este médico desencantado de la 
mediocridad mental con que se ha encontrado en su deambular 
cuenta en el libro algunas de sus peripecias en ese sentido y 
cómo tanto la Asociación Médica Americana (AMA) como el 
National Institutes of Health (NIH) norteamericano decidían no 
aceptar siquiera un diálogo para valorar la veracidad de sus 
afirmaciones. Siendo una de las excusas para no entrar a 
debatir la cuestión que no había dinero para valorar si el 
agua puede prevenir o curar enfermedades. Fantástico argumento
científico para decidir algo cuya demostración no requiere 
apenas inversión -se trata de dar simple agua- y que no 
entraña peligro alguno -el agua carece de efectos secundarios 
negativos.


Y es que lo que Batmanghelidj asevera es simple pero 
absolutamente revolucionario: asegura que ¡la mayor parte de 
las enfermedades las causa la carencia crónica de agua! Es 
decir, son consecuencia de no beber la suficiente cantidad de 
agua cada día (lo reiteramos: diariamente). Obviamente, buena 
parte de los lectores pensará que eso no puede ser verdad, que 
no puede ser tan sencillo. Y, sin embargo, Batmanghelidj no 
hace esa afirmación de forma gratuita: la fundamenta 
científicamente.


Por eso no alberga la más mínima duda al afirmar con 
rotundidad que el agua es la mejor medicina natural para gran 
número de las llamadas enfermedades. Basta para constatarlo el 
hecho de que todas las funciones del organismo dependen del 
flujo de agua en el cuerpo. De ahí que lo que para muchos 
médicos es un "cuerpo enfermo" para Batmanghelidj no sea en 
muchas ocasiones sino un "cuerpo sediento" al que se puede 
devolver la salud dándole simplemente la cantidad de agua 
adecuada.


¿Tan difícil es de aceptar? Pues quizás le ayude recordar que 
el 75% de nuestro cuerpo es agua. Y que originariamente 
procedemos del mar. Es más, nuestra sangre tiene la misma 
composición que el agua de mar. Luego, ¿cómo va a costarnos 
entender que la deshidratación crónica puede provocar el 
deterioro -a veces de forma irreversible- de numerosas 
funciones orgánicas? ¿O es que desconocemos que los múltiples
papeles químicos que se desarrollan en nuestro cuerpo son 
imposibles si no hay agua suficiente?


Los médicos, evidentemente, lo saben. Pero suelen olvidarlo 
cuando atienden a sus pacientes. O quizás sea verdad la 
afirmación de Batmanghelidj de que en realidad a sus colegas 
no se les ha explicado suficientemente los múltiples papeles 
químicos del agua en el cuerpo y que la deshidratación provoca 
a veces la pérdida de algunas funciones.


Pues bien, como quiera que cada función del cuerpo está regida 
y sujeta al flujo del agua se entenderá que el organismo la 
gestione muy cuidadosamente ya que es la única manera de 
garantizar que haya suficiente para que los nutrientes lleguen 
a todas partes y las distintas funciones bioquímicas tengan 
lugar. Obviamente, cuando eso no sucede, cuando no dotamos al 
organismo de suficiente agua, la que hay se destina a los 
órganos más vitales: cerebro, pulmones, hígado, riñones y 
glándulas tienen prioridad sobre músculos, huesos y piel en la 
distribución sanguínea. De ahí que si esa situación se 
mantiene durante largo tiempo haya órganos que puedan resultar 
afectados por la escasez:.

EL AGUA HIDRATA, LOS DEMÁS LÍQUIDOS NO


Quizás piense usted que si el organismo precisara realmente 
más agua... le "avisaría" haciéndole tener sed. Y es cierto. 
Pero no lo es menos que en esta sociedad consumista son muchas las personas que cuando tienen sed... toman líquidos, no agua.


Es decir, beben zumos y refrescos industriales, aguas 
carbonatadas, colas, sodas, gaseosas, horchatas, granizados, 
cerveza, vino, leche, café, té, alcohol, etc. Y tales líquidos 
no son sustitutivos del agua natural. Porque todas esas 
bebidas contienen agua, es verdad, pero en muchas los demás 
elementos que contienen son agentes deshidratantes. Es decir, 
cuando se ingieren el organismo elimina el agua que 
contienen... y mucha más. Y es que todos poseen una fuerte 
acción diurética. Entiéndalo bien pues: el único líquido que 
realmente hidrata el cuerpo es el agua.


Batmanghelidj lo explica con numerosos datos. Por ejemplo, 
¿qué sucede si bebemos mucho café o bebidas que contienen 
cafeína, como el té o las colas? Pues que los estimulantes que 
contienen provocan una fuerte acción diurética y además actúan 
sobre el sistema nervioso central sobreexcitándolo y privando 
al cuerpo de su capacidad para formar energía hidroeléctrica. 
Además, el exceso de cafeína anula la formación de moléculas 
ATP -las encargadas de proporcionar energía al cuerpo (vea el 
artículo sobre Sodi Pallarés en este mismo número para ampliar 
la información)- algo que afecta sobre todo al cerebro y 
causar fatiga crónica y cansancio del músculo del corazón a 
causa de su excesiva estimulación.


Cabe añadir que la creencia de que la "boca seca" es el único 
signo de deshidratación del cuerpo es falsa. Esa señal es en 
realidad -siempre según Batmanghelidj- "el último signo 
externo de una deshidratación extrema". Es más, afirma con 
rotundidad que un cuerpo puede sufrir de deshidratación 
incluso aunque la boca esté totalmente húmeda.


En suma, es importante prestar tanta atención a la cantidad y 
calidad de lo que se come como a la cantidad y calidad de lo 
que se bebe. A este respecto, el doctor Batmanghelidj afirma 
que igual que tenemos "dolor de hambre" tenemos también "dolor de sed"; y en este caso el agua es la única sustancia efectiva 
para aportar alivio. En esas situaciones lo que quiere el 
cuerpo, lo que necesita, lo que pide, es agua y sólo agua.

CUANDO EL CUERPO TIENE SED... LOS MÉDICOS LE DAN FÁRMACOS


El doctor Batmanghelidj asegura, en definitiva, que una 
deshidratación crónica causa muy diferentes síntomas: dolor, 
picor, inflamación, hormigueo, etc. Y que en dónde se 
manifiesten éstos depende de la zona del cuerpo en la que la 
escasez de agua sea más evidente. Asimismo, asegura que cuando esa deshidratación es prolongada el problema en esa zona se 
agrava y termina provocando una disfunción, una patología; lo 
que llamamos una enfermedad.


El drama, según Batmanghelidj, es que a los médicos no se les 
ha explicado esta cuestión tan simple y sencilla y se dedican 
entonces a acallar esos síntomas -que no son en realidad sino 
las señales de sequía del cuerpo- con productos químicos. Un 
tremendo error porque no se ataca la raíz del problema y 
encima se intoxica el organismo con productos tóxicos que 
envenenan las células.


Para Batmanghelidj, pues, los dolores crónicos del cuerpo que 
no puedan ser explicados como una lesión o una infección 
deberían en primer lugar y sobre todo ser interpretados como 
señales de una reducción crónica de agua en la zona donde se 
localiza el malestar. Y esos dolores crónicos incluyen el 
dolor dispépsico (gastritis, duodenitis, úlcera péptica...), 
el dolor artrítico reumatoide, el dolor de angina, el dolor 
lumbar, el dolor de las piernas al andar, los dolores de 
cabeza -especialmente la migraña y los de la resaca- y las 
colitis. A su juicio, todas esas dolencias deberían tratarse 
sólo bebiendo abundante agua. No menos de dos litros y medio 
cada 24 horas durante algunos días. Los analgésicos lo único 
que hacen es ocultar la señal de deshidratación local y 
crónica del cuerpo.


"La nueva verdad científica -dice Batmanghelidj- es que es el 
solvente -el agua- quien regula todas las funciones del 
cuerpo, incluida la actividad de todos los elementos que 
disuelve y conduce". Agregando que el cuerpo necesita como 
mínimo entre 6 y 8 vasos grandes de agua al día. Deberíamos 
pues tomar diariamente uno o dos vasos de agua de 200 ml. nada 
más levantarnos de la cama, otro media hora antes de la comida 
y de la cena, y otro más dos horas y media después de cada una 
de ellas. Asimismo, se recomienda tomar entre dos y tres vasos 
más a lo largo del día.

¿CÓMO SABER SI ESTÁ DESHIDRATADO?


Como quiera que la "boca seca" no es sino el último síntoma, 
el que indica que el organismo ya no puede funcionar 
correctamente si no se le proporciona agua, le explicamos cómo 
saber si su cuerpo tiene sed según el doctor Batmanghelidj. Y 
es simple: fíjese en el color de la orina y compruebe si 
normalmente es incolora o ligeramente amarilla; si es así no 
hay problema. Ahora bien, si normalmente es amarilla oscura o, 
incluso, de color naranja usted se está deshidratando. Ese 
color oscuro significa que los riñones están trabajando duro 
para eliminar las toxinas del cuerpo y la orina está muy 
concentrada. Además, es verdad que los riñones tienen la 
habilidad de concentrar la orina pero esa capacidad no debe 
usarse en su estado límite como norma so pena de provocar 
daños en el riñón.


Batmanghelidj asevera también que cuando un cuerpo está 
deshidratado los procesos fisiológicos que se establecen son 
los mismos que cuando uno sufre estrés. Y es que la 
deshidratación es precisamente el principal estresante de toda 
materia viva.

EL PAPEL DEL AGUA


Batmanghelidj incide mucho en algo cuya importancia parecen 
ignorar -o no valoran en su justa medida- sus colegas: el 
hecho de que el agua no es simplemente el solvente, lo que 
llena el espacio entre la materia sólida (lo disuelto). La 
idea de que el cuerpo es como una gran "probeta" llena de 
sólidos de naturaleza diferente y el agua del cuerpo la 
materia que la envuelve pero cuyo papel es insignificante es 
un error tan grave que ha impedido comprender cómo funciona 
realmente el metabolismo. Aún hoy hay muchos médicos y 
científicos que siguen pensando que son las sustancias 
disueltas en la sangre y en el suero del cuerpo las que 
regulan todas sus actividades. Cuando, en realidad, sobre el 
agua -y sobre su papel en los procesos bioquímicos y 
bioenergéticos- no se ha sabido casi nada hasta hace muy poco 
tiempo (véanse los artículos publicados anteriormente). El 
hecho de que se trate de un componente abundante y normalmente fácil de obtener -la verdad es que no es así en muchos lugares donde el agua es un lujo- hizo que no se estudiara a fondo su 
papel y que no se tuviera en cuenta la posible implicación de 
su carencia en muchas enfermedades. Es decir, a quienes 
estudiaron inicialmente a fondo el funcionamiento de nuestro 
cuerpo se les escapó su importancia real y, sobre todo, lo que 
a nivel funcional implica su carencia continuada.

Nadie, hasta Batmanghelidj, pensó que un organismo podía estar deshidratado y ser esa la causa de numerosos fallos o patologías. ¿Cómo 
iban a caer en ello si en el organismo el 75% es agua y ésta 
se encuentra en todas partes? No coligieron, sin embargo, que 
los líquidos con que mucha gente pretende apagar la sed e 
hidratarse... no sólo no cumplen ese cometido sino que además 
deshidratan, como ya hemos explicado. Y no cayeron en la 
cuenta tampoco de que precisamente porque el 75% del cuerpo es agua la importancia de que haya suficiente es aún mayor. El 
cerebro, por ejemplo, está constituido en un 85% de agua.


En suma, Batmanghelidj no duda de que la deshidratación 
crónica es en realidad la causa de buena parte de las llamadas 
enfermedades. Y argumenta que eso explica por qué la mayoría 
siguen siendo para muchos médicos y científicos de etiología o 
causa desconocida. Y por qué son incapaces de curarlas. "Basta 
consultar cualquier texto de medicina para comprobar que a la 
hora de explicar las causas de las enfermedades más extendidas 
todo es palabrería. Se utilizan centenares de páginas para 
terminar diciendo siempre lo mismo: etiología desconocida".


Hoy casi todos los tratamientos médicos, salvo las infecciones 
que se tratan con antibióticos o la cirugía reparadora, son 
paliativos. Los médicos no saben curar un simple constipado o 
una gripe pero tampoco las alergias, la hipertensión, el asma, 
las úlceras pépticas, la artritis, el Alzheimer, el Parkinson, 
la esclerosis múltiple, el cáncer... y así un sinfín de 
"enfermedades". "¿Cuándo entenderán mis colegas -se pregunta 
Batmanghelidj- que la mayoría de las llamadas 'enfermedades 
degenerativas' se deben muy probablemente a una deshidratación crónica? ¿No les basta para constatarlo mi éxito al tratar 
sólo con agua a más de 3.000 pacientes que padecían úlcera 
péptica? ¿Por qué no entienden que lo mismo pasa con otras 
muchas patologías?¿Se debe esa resistencia al hecho de que lo 
que postulo hace evidente que la práctica de la medicina 
clínica se basa en una hipótesis falsa y en una premisa 
inexacta?"


Conviene aclarar de nuevo que Batmanghelidj se refiere siempre 
a una deshidratación crónica, a la falta de agua de manera 
continuada en el tiempo. Y que, consecuentemente, bastaría 
ingerir la suficiente cantidad de agua diariamente para 
evitarla.


Debe entenderse, asimismo, que la falta de agua puede llevar a 
una situación de deterioro físico que impida revertir el 
proceso de degeneración causado por su carencia. Por tanto, si 
bien la ingesta de agua prevendría en principio la aparición 
de la mayoría de las enfermedades y puede detener los procesos 
degenerativos en marcha... cuando el deterioro es total no 
puede revertirse el problema de la misma manera que usted no 
puede recuperar una mano amputada. En cambio, sí puede detener el proceso degenerativo.


Obviamente, tampoco pretenda resolver su problema si padece un
proceso degenerativo en diez días dedicándose a beber litros 
de agua. Se trata de rehidratar el cuerpo bebiendo agua 
suficiente cada día. No se equivoque. 

Seducción femenina

 

Aquí podrás hallar toda una colección de mañas y artimañas para conseguir eso que tanto deseas. Usa tu atractivo natural para tenerlos en tus manos. A pesar de que otras mujeres te digan algunas cosas poco agradables sabrás que lo único que tienen es envidia.... y la envidia es mejor despertarla que sentirla.

 

Estos secretos y trucos probablemente los hayas visto en acción toda tu vida. Hasta es probable que los hayas utilizado en algún momento, con o sin intención. Las mujeres, solo por el hecho de ser mujeres, encantan a los hombres (y algunas veces a otras mujeres). Aprende a utilizar tus atributos naturales y tu condición de mujer, para que te aproveche lo mejor.



Ligoteo fácil, fácil...

¿Por qué la vida es tan injusta? Unas seducen casi sin proponérselo y otras tienen que recurrir a las estrategias más insospechadas para ligarse a ese chico que les hace palpitar. Tanto si eres de las primeras como de las segundas no te va a hacer ningún mal ojear estas sugerencias. Si las pones en práctica y sales sola del local de moda, será porque tú lo has decidido. Seducir es un arte complicadísimo. Y, como en la mayoría de disciplinas artísticas, puedes confiar en ese don natural que la madre naturaleza puso en algunas personas. Pero si no te sientes privilegiada por ese duende, geniecillo de la seducción, no desesperes. Numerosos artistas han rechazado las musas y han confiado en las técnicas que se aprenden practicando. Te proponemos unas sencillísimas sugerencias para ligar. Claro que aquí sólo sentamos algunas bases teóricas, la práctica (que es lo fundamental) es cosa tuya.

 

Ligar es sinónimo de divertirse. Entra en los bares musicales, en las discotecas o en cualquiera de los sitios en los que quieras ligar con una amplísima y sincera sonrisa. Adéntrate en la noche despejando cualquier indicio de tristeza o melancolía. Proclamar a los cuatro vientos tus penas y tus angustias puede frenar al hombre más motivado.

 

Hay algunos temas tabúes en la primera conversación con un desconocido: el sexo y el dinero. Aunque pueda parecer contradictorio, evidenciar que lo que buscas es una aventura inmediata puede llegar a romper el embrujo del momento. Puedes jugar al equívoco y ser esquiva con el tema. Respecto al dinero, es imposible seducir a un hombre presumiendo de tu fantástica situación laboral y económica o lamentándote de tu escasa fortuna.

 

Tienes que dar pistas e indicios. Si acudes a un local con un grupito de amigas, hablas y bailas sólo con ellas, todo el mundo pensará que no estás interesada en conocer gente nueva. No se trata de que te quedes desamparada en la barra del bar, sino de que de vez en cuando dejes claro que, aunque no estás sola, buscas compañía.

Explora el local y detente cuando encuentres a una posible presa. Empieza ahora el juego de miraditas, sonrisas, bailes y contoneos sensuales.

Y si no surte efecto... ¿qué haces esperando que él dé el paso? ¿Y si es un tímido sin remedio? Pónselo fácil. Acércate y háblale. Si intuyes que está un pelín impresionado por tu atrevimiento, no seas demasiado brusca. ¡Puedes asustarlo!

Dos es el número ideal para ligar. Lo mejor es acudir al local de moda con una amiga: dos chicas solas en mitad de la noche ya es un buen reclamo.

No desesperes, no te obsesiones y sé selectiva. ¡Vale! Has salido esta noche para ligarte un hombre impresionante y no estás teniendo demasiado éxito. ¡No pasa nada! Ensayo y error: este es el argumento de la mayoría de experimentos científicos y, en el ligoteo también debe aplicarse. Hoy lo pruebas y falla, pero... ¿vas a rendirte? ¿Y si tu día de suerte es mañana?

No confundas el ligue de una noche con el amor de tu vida. Este es el consejo que debe rematar tu noche de pasión. Si empezaste una historia como una aventura, lo más probable es que termine así. ¡No te engañes!

 

De flor en flor...

Como las laboriosas abejitas viajas de flor en flor en busca del más exquisito néctar... No te vas a conformar con el sabor de esa primera flor porque... ¡quién te dice que no hay mieles más sabrosas! ¡Cuidado! Si te lanzas a la vida disoluta y a la pasión sin freno, debes tener en cuenta ciertas precauciones porque... tarde o temprano, los excesos quizá te pasen factura. 

No hay un límite de aventuras al año, ni un término medio, ni un período de duración... No valores comparativamente tu vida sentimental. Cada cual es como es. Y si mientras tus amigas han tenido siempre el mismo novio tú has tenido cinco... ¿qué más da? ¿Qué puedes hacer si cada vez que destapas un hombre descubres que tiene grabado el eslogan "sigue buscando"? No tienes más remedio que seguir tus impulsos y adentrarte con más pasión en esta selva humana hasta toparte, definitivamente, con el hombre de tu vida.

¿Tu vida sentimental está más agitada que un ventilador? Quizá los vaivenes no son producto de determinaciones concretas ni de decisiones premeditadas; son simplemente el resultado de tu curso vital. Sea como sea no te dejes arrinconar.

Tras un fracaso sentimental es habitual sentirse acechada por la desdicha, desengañada y desencantada del amor... Pero, afortunadamente, ¡este no es tu caso! Has sabido rehacerte y tomar nuevamente las riendas de tu vida. Y, evidentemente, no vas a dejar de lado el amor y la pasión. Que una historia no fragüe no significa que las próximas no puedan resultar satisfactorias, ¿no? Lo tienes claro y vas a por todas.

Nadie tiene derecho a juzgarte. No esperes la aprobación de nadie. Si has apostado por un estilo de vida y un tipo de amor no busques la confirmación en tu entorno. Las decisiones que tomas libremente sólo deben afectarte a ti.

Si en tus investigaciones y en esa incansable búsqueda del hombre perfecto no descartas los escarceos sexuales, recuerda que es completamente imprescindible que tomes precauciones.

Y, sobre todo, ¡cuidado! cuando inicias una relación de descubrimiento amoroso y no estás dispuesta a comprometerte mucho más allá tienes que ser honesta. Tu eventual pareja tiene que saber qué puede esperar de ti.

Confidencias y secretillos

¡Qué complicado es el amor! El corazón nos impulsa sin remedio hacia él. Pero, en realidad, ¿qué sabe este músculo acerca de la teoría del amor? Él nos guía a través de sentimientos e instintos. Pero ¿hay suficiente? Quizá necesites saber algo más. Quizá el amor sea una cuestión puramente sentimental; aunque lo más probable es que una pequeña dosis de racionalidad no nos venga mal.

Las estadísticas confirman que uno de los valores al alza en la mayoría de parejas es la confianza. Él y ella creen el uno en el otro. Comparten su vida, sus ilusiones, sus proyectos... Viven con la frágil certidumbre de que su felicidad es perpetua.

Las confidencias...

Para romper el hielo en el sutil arte del ligoteo, los pajarillos comienzan interesándose falsamente por la obra y milagros del prójimo. Que si estudias; que si trabajas; que si cantas; que si bailas... Pero, el verdadero aliciente es la conquista.

Si surge la chispa y la historia prospera, el interés real nacerá poco a poco. Entonces comienza el tiempo de las confidencias. En el mismo instante en que nuestro corazón intuye que está naciendo el amor se desprenden las ataduras, se deshacen los lazos, se abren puertas y ventanas, nos relajamos... Dejamos que él nos conozca y penetre en nuestra verdadera personalidad.

¡Perfecto! La verdadera unión sentimental nace del conocimiento mutuo, de la confianza y de la comunicación. Pero... ¡cuidado! No abrumes a tu pareja con un chorro de información. Intenta dosificarla.

Explicar tus cosillas está bien. Pero ya sabes que la comunicación es algo recíproco. Así que abre las orejas y prepárate para escuchar sus confidencias. Y procura ser tan tolerante con él como le exiges que lo sea contigo.

Y esos secretillos...

Sí, sí... la confianza, la comunicación, la franqueza... Eso está muy bien, pero también tiene sus límites. ¡Quizá sea mejor que ciertos secretillos no vean la luz! Él insiste e insiste: ¿cuántos amantes has tenido? ¿soy yo el mejor?... Lo pregunta incansablemente pero... ¿estás segura de que lo quiere saber?

Si piensas que tus respuestas pueden herirlo o derrumbar su ego, apúntate a la estrategia de la evasiva o, sencillamente, miente. Y ¡tranquila! Estas inocentes mentirijillas no te condenaran al fuego eterno.

La lencería... una fina arma de seducción

¡No te lo puedes creer! ¡Parece que esta noche vas a triunfar! ¡Justo hoy que te has vestido precipitadamente con ese conjunto interior tan poco sugerente que te regaló la abuelita para tu santo! Sin duda este chico va a quedar tristemente impresionado cuando debajo de tu imponente vestido aparezca ese conjuntillo de algodón raído. Pero... ¿quién te iba a decir a ti hoy era noche de fuegos artificiales? 

La lencería se ha considerado desde siempre como una de las armas de seducción más eficaces. Los hombres se pirran por la lencería fina. O al menos eso es lo que afirma esos conocimientos populares de los que todas hemos aprendido (y que en ocasiones nos ha desviado tanto del auténtico camino de la sabiduría). Y nosotras no podemos hacer más que complacernos. Porque, en realidad, la lencería también nos seduce a nosotras. Ellas y ellos se rinden al encanto de las más sofisticadas prendas interiores. 

Lencería con encanto

Sin duda, nada tiene que ver la ropa que vistes rutinariamente con la ropa que usas para las noches de placer mayúsculo. En el primer caso prima la comodidad; en el segundo, la seducción. 

Según el tejido: hay quien afirma rotundamente que el algodón es un auténtico freno para la pasión. Pero no te engañes: el algodón también tiene sus encantos. Hay quien puede encenderse inmediatamente ante un cándido e inmaculado dos piezas de algodón. El raso y el satín son otros de los materiales más elogiados por su capacidad de seducción. Pero si se tuviera que escoger un tejido universalmente sexy, éste sería en encaje. 

Según la forma: tampoco en este sentido hay unanimidad. ¿Cuál es la prenda más sexy? Un cubriente body, un minúsculo tanga, un sujetador sugerente, un liguero sujeto con unas insinuantes medias... los gustos determinan cuál es la ropa con mayor encanto. El abanico es amplísimo: tú sólo tienes que seleccionar, probar y elegir aquello que realmente te favorece. 

Según el color: una vez más, elegir el color es cuestión de gustos. El negro y el rojo se han convertido en los dos tonos fetiches de la sensualidad. Pero no existen juicios firmes. Puedes optar por los chirriantes tonos brillantes que últimamente han invadido las pasarelas (rosas, verdes, azules, lilas, naranjas...) o recurrir a los clásicos (blanco, negro, granate, rojo... ) O, simplemente, puedes reservar un tono para cada día.

Ponérsela y... quitársela

La ropa puede tener su encanto pero, en realidad, la gracia la pones tú. Las puntillas y las blondas multiplican su efecto seductor con una música envolvente y unos movimientos sensuales. Si quieres puedes aprender de las grandes maestras del striptease, aunque lo mejor es que improvises al ritmo de la música. 

¿Cuál es la clave del éxito? Aunque te parezca extraño el éxito radica en la naturalidad. Seguramente no es algo que hagas a diario (aunque si le coges el gustillo podrás aficionarte peligrosamente) pero obsequiar a tu pareja con un sensual baile mientras te desnudas te llenará de placer. Para obtener resultados espectaculares debes sentirte cómoda y relajada. Déjate llevar por el momento y no se te ocurra pensar en lo que él debe estar pensando. Lo único verdaderamente importante es que lo estáis pasando divinamente.

¿Y para ellos?

Ellos disfrutan mirando, tocando, poniendo y quitando. Pero... ¿dónde está nuestro placer? No te conformes con ser el objeto de deseo de tu pareja. Pídele que participe en este juego de seducción. Cariño... ¿sabes que la lencería masculina también se ha renovado? Pónselo fácil: acércale algún catálogo que le muestre lo sugerentes y sexys que están esos muchachitos con esas mínimas ropitas. ¡Uummmm! Dile que tu imaginación se desborda cuando piensas en él con esos conjuntillos y pídele que se compre uno inmediatamente. Y si aún no se da por enterado, facilítale el acceso mucho más: cómpralo tú misma y déjaselo sobre la almohada. ¡No se resistirá!

 

 

Me gustas mucho tú... y tú, y tú...

¡No tienes remedio! Giras la vista a la izquierda y... aparece un fantástico adonis de belleza arrebatadora que te cautiva. Tuerces a la derecha y... allí está ese hombretón atlético y seductor que te mira apasionadamente. ¡Vista al frente! Y, ¡no me lo puedo creer!... aparece un soberbio poeta que te conquista con sus versos de amor.

No, ¡no tienes remedio! Eres de las que se dicen enamoradizas. Te encandilan con una suave caída de ojos, una medio sonrisa, una voz aterciopelada... Te impresiona un físico imponente y un intelecto desmesurado. No tienes un criterio único. Y, desde luego, tampoco eres excesivamente selectiva: ¡te gustan todos!

Amor fantástico

En realidad, podría decirse que más que de las personas en sí, estás enamorada del amor. Te encanta amar y sentirte amada. Es un sentimiento tan... ¡especial! Ya sabes: el corazón palpita agitadamente, los suspiros se encadenan, el apetito desaparece... ¡aaahhh!

Estos inocentes amores que se encadenan minuto a minuto no le hacen daño a nadie. Y tu imaginación derrocha fantasías e historias. ¡No pasa nada! Claro que tienes que saber imponer un límite. En la mayoría de los casos no resulta difícil distinguir la realidad de la fantasía... pero, en ocasiones, la mente puede extralimitarse.

En realidad estos enamoramientos pasajeros y espontáneos no tienen nada que ver con el amor con mayúsculas. Se trata de caprichitos que normalmente nos concedemos para alegrar la vista y el espíritu. Un sutil coqueteo, un jueguecito de miradas y unas sonrisitas que, efectivamente, no conducirán a ningún resultado ni físico ni psicológico. Es fantasía pura.

Sí, sí... muy bonito, muy romántico, muy de película... pero ¿cuántas de todas estas aventuras ficticias que comienzan en tu mente llegan a materializarse? Quizá este amor tuyo ideal es... irreal. ¡Aterriza! Vale la pena que, de vez en cuando, dejes de vivir en este mundo de fantasía y vivas una aventura real.

 

Temor y vergüenza: ¡supéralos!

Las relaciones entre hombres y mujeres han pasado por el tamiz de la educación y la socialización. Y el resultado no es siempre satisfactorio. De una educación excesivamente contenida nace la vergüenza, los prejuicios y la represión sexual. Y con este panorama... ¿quién puede disfrutar del sexo? 

A pesar de la abundante información, a pesar de los esfuerzos por normalizar la sexualidad y convertirla en una fuente de placer, a pesar de la ardua tarea de erradicar la asociación entre sexo y pecado... los sentimientos de rechazo hacia ciertas actitudes y comportamientos sexuales perduran.

Y... ¿qué sucede si la única opción válida para una pareja es el sexo más clásico? Si creéis en la virginidad antes del matrimonio, si apostáis continuamente por la postura del misionero, si rechazáis cualquier opción sexual que no tenga como finalidad la procreación... ¿qué sucede? Si ésta es vuestra opción meditada y a ambos os convence y os satisface, no existe ningún problema. El remordimiento no debe acompañar jamás al sexo. Evidentemente, las cosas cambian si la decisión de ahuyentar la imaginación y la innovación de vuestra vida sexual es consecuencia de una educación que os ha cortado las alas.

Existen muchas personas a las que todavía avergüenza el sexo. Si eres de las que están limitadas por una educación represiva, tienes varias opciones:

·  Intentar derrumbar tus prejuicios... pero no lo hagas para satisfacer a los demás, sino para sentirte a gusto contigo misma. Analiza los tabúes con los que has vivido hasta hoy y atrévete a fulminarlos.

·  Elimina tus sentimientos de culpabilidad.Nada de lo que hagas voluntaria y conscientemente debe suponerte un problema. Hay libertad total, siempre que exista consentimiento y aceptación libre por ambas partes.

·  Tómate tu tiempo. No quieras erradicar en un instante lo que tu mente ha almacenado durante años. La educación es un proceso largo y los cambios que se quieren introducir en las conductas sedimentadas son lentos. Ten paciencia y, sobre todo, ¡exige paciencia!

·  Pide ayuda. Si los temores y los prejuicios que te asaltan y te hacen infeliz están tan arraigados que crees imposible deshacerte de ellos, recurre a un profesional. No debes avergonzarte si necesitas recurrir a un psicólogo o a un sexólogo para solventar tus dudas.

·  Necesitas la cooperación de tu pareja. Él o ella deben comprenderte y respetar tus miedos. Pídeles que te ayuden a superarlos, pero no dejes que los demás impongan su ritmo.

Juega con la mente y con el cuerpo

Hay quien afirma que la sexualidad es un instinto animal que responde a la necesidad biológica de perpetuar la especie. Pero... en este innato y biológico proceso ¿cuál es el papel de los juegos eróticos? La sexualidad y el erotismo no tienen nada que ver desde el punto de vista biológico, pero a nivel cultural... 

¡Todo cambia! El sexo es un ámbito condicionado socialmente. Cada cultura impone un determinado comportamiento sexual. Una mujer pasiva y un hombre activo: este ha sido el canon habitual en las relaciones de pareja. Y para alterarlo en infinidad de ocasiones hombres y mujeres han recurrido a la imaginación. En la actualidad, los roles sexuales se han difuminado muchísimo y, sin embargo, las fantasías siguen. ¿Por qué? Las fantasías son un estímulo para la sexualidad.

Al principio...

Acabas de conocer a alguien que te ha seducido a primera vista... y, en principio, parece que la novedad debería ser suficiente. Pero... las fantasías surgen inmediatamente. Si realmente has quedado prendada no dejas de imaginar qué podéis hacer juntos y cómo. Sin limites. Sin vergüenza. Sin censuras. Quizá jamás llegarás a intimar con él, pero tu imaginación ya se ha puesto a trabajar.

 

 

Para romper con la rutina...

La pasión ha florecido y las fantasías no tienen porqué cesar. Nada impide que las aventuras reales se complementen con las historias ficticias. Cuando la pareja ha llegado ya a acomodarse en una cierta rutina... la fantasía se convierte en el mejor estímulo para la innovación. Recurrir a los más calientes recovecos que propone nuestra mente puede ser un sencillo y práctico método para lograr que no decaiga el ímpetu del amor. ¿Con qué sueñas, amor? Deja de soñar y... ¡vívelo! Cuando la confianza ya ha fraguado completamente es el momento de liberar completamente todos los impulsos sexuales; siempre que sea un juego en el que ambos participen voluntariamente. Y siempre que el placer sea mutuo. 

Con un desconocido...

Puede que tu mente elucubre y trajine con las personas que conoces pero ¡nadie puede ponerle límites! Un desconocido que se cruza contigo en la calle, el cartero, tu actor favorito, tu profesor... cualquiera puede convertirse en el protagonista absoluto de aventura imaginaria.

¿Hay límites para las fantasías eróticas?

Los paraísos eróticos a los que nos transporta consciente o inconscientemente nuestra mente son un oasis de placer. O por lo menos así debería ser. Las fantasías sólo tienen un límite: el propio placer. En el momento en que un sueño no produce bienestar se convierte en una fantasía perniciosa.

 

Técnica número 1


DIOS MIO, ME DEJAS IMPRESIONADA!!!
(la que mejor funciona con la mayoría de los hombres)

a.                  a. Mostrarse atenta y fascinada

b.                 b. Recurrir sin reservas al lenguaje corporal (abrir mucho los ojos, gemidos de sorpresa incontenidos...)

c.                  c. Intenso contacto visual

d.                 d. Reír TODOS sus chistes

e.                  e. Mostrarse agradecida (decirle cuanto aprendimos de el y cuanto nos enriqueció el encuentro)

f.                   f. No tengas miedo de pasarte, para un hombre ninguna lisonja es extremada


Técnica número 2


TERAPIA MATERNAL
(para todos aquellos hombres que en el fondo siguen siendo unos niños)

a.                  a. Hacerle sentirse seguro y comprendido

b.                 b. Buenos guisos, sabrosos y nutritivos

c.                  c. Escúchelo

d.                 d. Anímelo

e.                  e. Mímelo

f.                   f. En los primero días no lo reprenda ni lo juzgue

g.                 g. Después, repréndalo y júzguelo continuamente


Técnica número 3


MUJER FATAL
(Para aquellas de nosotras que queremos un marido...
pero todavía no sabemos el de quién)

a.                  a. Presencia impecable (vigilar los complementos)

b.                 b. Voz cálida, dulce y susurrante

c.                  c. Apartarse insistentemente el cabello que cae sobre la frente

d.                 d. Perfume maravilloso, barniz rojo en las uñas, tacones altos, lencería de seda

e.                  e. Mirada lánguida (practicar frente al espejo primero)

f.                   f. Usar muchos dobles sentidos y mal entendidos, mucho sexo en la conversación pero sin referirse a el directamente.

g.                 g. Tomárselo como un objetivo en la vida


Técnica número 4


LA VIUDA NEGRA

(para hombres que desean ser poseídos)

a.                  a. Vestir siempre de negro y cultivar el género apasionado-frustrado-trágico-sensual.

b.                 b. Sugerir un temperamento de fuego bajo una apariencia de sombra helada

c.                  c. Nunca te muestres satisfecha EN NINGUN TERRENO, exige siempre más.

d.                 d. Sea cual sea su límite el tuyo ha de estar mucho más alto.


Técnica número 5


LA PRINCESITA

(para hombres que necesitan sentirse fuertes y protectores)

a.                  a. Sugiérele que necesitas ayuda, con el coche, con una cerradura...Nunca le digas la verdad, que necesitas su ayuda para un descubierto en el banco.

b.                 b. Cultiva el género cándido-indefenso-Inocente-vulnerable

c.                  c. Vístete como una niña (adiós trajes ajustados y medias de seda)

d.                 d. Hacer "pucheritos" (practicar primero frente al espejo) y dar a entender que se tendrá un gran berrinche si no nos hace caso.

e.                  e. Pídele siempre que te enseñe pero no aprendas nunca

f.                   f. Dile al menos 3 veces al día lo fuerte e inteligente que es, y que tu no serías nada sin el

g.                 g. Pregúntale por que todos los pintores tienen nombre de calle de Madrid


Técnica número 6


OH, CIELOS !!!, ESTOY EMBARAZADA

(para angelitos)

a.                  a. Telefonearlo la semana siguiente al "encuentro" y decirle: Oh!, estoy embarazada... y tu eres el padre.

Esta técnica conlleva un cierto riesgo en la época en que vivimos, ya que "él" puede tomarte por una palurda integral con todas las desagradables consecuencias que esto trae consigo . Sin embargo no podíamos dejar de reflejar esta técnica, aunque esté en desuso, no por su utilidad si no por su carácter histórico, ya que durante siglos fue la técnica magna de las Arpías.


Técnica número 100


QUITA PESAO!!!

(Para quitarnos de encima moscones y fantasmas)

a. Bostezar cuando el éste contado su historia más divertida (de cómo engañó a hacienda en 55 céntimos)

a.       b. Reír a destiempo (cuando cuente lo de el hamster, el único amigo en quien confiaba de pequeño y que cayó en la secadora)

c. Mirar alrededor sonriendo y guiñando a otros hombres

d. Dormirse

e. Hacer imitaciones de animales para animar la conversación

f. Confesar nuestras ansias de matrimonio (-encantada de conocerte, ¿cuándo nos casamos?)

CUANDO UN HOMBRE DICE

QUIERE DECIR ...

1) Si en la primer conversación él te hace un cumplido...

1) que le gustas y que necesita alguna señal de ti parte para pedirte tu teléfono.

2) Dame tu teléfono y te da el suyo...

2) que está interesado y que va a llamarte.

3) Dame tu teléfono y pone excusas incomprensibles para darte el suyo...

3) que es probable que te llame pero que está ocultando algo.

4) Si al finalizar la primer cita se despide de ti diciendo "nos hablamos"...

4) que no te va a llamar a no ser que no encuentre nada mejor que hacer.

5) Si al terminar la primer cita se despide de ti preguntándote a qué hora puede llamarte al otro día...o busca algún pretexto para concertar una nueva cita...

5) que está muy interesado en ti, y que necesita que le des algún tipo de confirmación de tu parte para seguir adelante con la relación.

6) Si habla sobre cuánto le gustó un bareto modesto pero coqueto al que le gustaría llevarte alguna vez...

6) que está probando que tan interesada estás en su persona o en el dinero que él pueda gastar en las salidas...

7) Si os conocéis en una fiesta y esa misma noche te invita a un encuentro sexual...

7) que sólo le importa eso de ti.

8) Si la primer cita fue de ensueño pero no te llama significa...

8) que no emitiste las señales correspondientes y que está inseguro acerca de tu interés en él.

9) Si hablaba mucho por teléfono o por chat, la pasáis genial, pero no concreta citas...

9) que le interesas pero está haciendo tiempo por algún motivo que no te quiere decir.

10) Si pone excusas para no salir los fines de semana...

10) que todavía no sabe hasta que punto quiere involucrarse contigo.

11) Si habla todo el tiempo de una 'ex' muy reciente...

11) que no está preparado para una nueva relación.

12) Si prefiere mantener en reserva su relación con una 'ex' reciente...

12) que le interesas de verdad y que prefiere hacer en soledad el duelo de la misma...

13) Si dice que te quiere presentar a su familia...

13) está a gusto contigo

14) Si habla de proyectos futuros en común...

14) que está analizando la posibilidad de formalizar un compromiso contigo.

15) Si dice que 'no está preparado para casarse'...

15) quiere decir que no está preparado para casarse contigo.